El miércoles pasado, Turquía vivió una de sus peores tragedias escolares recientes. En una escuela secundaria al sur del país, un estudiante de 14 años cometió una masacre dejando un saldo de 9 muertos -8 alumnos y1 profesor- y 13 heridos, 6 de ellos en estado grave.
Una masacre escolar en Turquía dejó un saldo de 9 muertos: los videos del autor del tiroteo escolar
La masacre fue cometida por un alumno de 8° año de esa misma escuela y es la peor de la que se tiene registro en ese país
La masacre ocurrió en 2 aulas de quinto curso donde niños de entre 10 y 11 años fueron alcanzados por los disparos. Se trata del segundo tiroteo escolar en menos de 48 horas, tras un incidente similar el día anterior que dejó 16 heridos.
El agresor fue identificado como Aras Mersinli, alumno de 8° de la misma institución. El adolescente ingresó a la escuela con 5 pistolas y 7 cargadores que pertenecían a su padre, un inspector jefe de policía retirado. Disparó de forma aleatoria en dos salones, cambiando cargadores mientras avanzaba. Posteriormente, se quitó la vida en medio del caos, aunque las autoridades aún investigan si fue un suicidio deliberado o accidental durante la intervención policial.
La terrible masacre escolar en Turquía
Videos grabados por compañeros de clase semanas antes de la masacre han circulado ampliamente en redes sociales y medios turcos. En las imágenes, Aras Mersinli aparece en el aula con comportamientos extraños y movimientos inquietos que ahora se analizan como posibles señales de alerta.
Otras grabaciones muestran los momentos iniciales del tiroteo: disparos resonando en los pasillos, estudiantes huyendo desesperados y escenas de pánico en el patio mientras padres corrían hacia la escuela. Las televisiones locales transmitieron en vivo las evacuaciones y el traslado de heridos en ambulancias.
La masacre generó conmoción inmediata. Padres angustiados se agolparon en las inmediaciones de la escuela mientras las fuerzas de seguridad acordonaban la zona. Ambulancias y personal médico trabajaron bajo presión para atender a los heridos, varios de los cuales fueron derivados a cuidados intensivos.
Mientras Turquía aún procesa el horror, las familias de las víctimas exigen justicia y respuestas concretas. Los heridos por la masacre luchan por recuperarse y la comunidad educativa enfrenta el trauma colectivo. Autoridades han reforzado la presencia policial en otros centros y prometen revisar protocolos de seguridad.





