MEXICO (AP) — Los mejores jinetes mexicanos, luciendo su tradicional chaqueta corta, sus sombreros de ala ancha, y su pantalón ajustado, mantienen viva la tradición de la charrería, originaria del norte del país.En un reciente certamen nacional celebrado en Ciudad de México, exhibieron sus finas artes: el enlazado de yeguas, el coleo y la domesticación de briosos caballos, que ha evolucionado a través de los siglos y se ha venido adaptando a las nuevas exigencias laborales de los ranchos.
La tradición de los charros sigue viva
