A sus 88 años de edad, la canadiense Marion Booth ha sido galardonada con el premio «Bletchley Park» por su importante labor a la hora de descifrar los mensajes que los buques japoneses se enviaban durante la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, y a pesar de que puede estar orgullosa de haber sido reclutada por el servicio secreto de su país a la edad de 17 años, en la actualidad es imposible conocer exactamente la labor que realizó esta –entonces- pequeña genio.Y es que, cuando acabó la guerra, firmó un contrato que le prohibíaexplicar su labor en la contienda. Lo sorprendente es que, según afirman varios diarios locales que se han hecho hoy eco de la noticia, Booth prometió guardar el secreto tan sólo por 25 años.
La octogenaria Marion Booth ha sido galardonada por su labor durante la Segunda Guerra Mundial desencriptando mensajes enemigos.
La súper espía de 17 años
