Fátima E. Y., de 19 años y vecina de Castillejos (Tánger, Marruecos), se paró a le entrada del control de la frontera del Tarajal, en Ceuta, una ciudad autónoma española. Llevaba una maletita de rueda. Miró a la derecha, luego a la izquierda, “parecía nerviosa”, y se quedó ahí, indecisa, en tierra de nadie. Finalmente, se dirigió hacia el paso donde estaban los agentes de la Guardia Civil.Fátima quiso pasar sin colocar la maleta en la cinta del escáner. Pero su actitud llamó la atención de los guardias que controlaron su equipaje.
La razón por la que el niño cruzó la frontera dentro de una maleta
