La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, anunció el inicio de la elaboración de una nueva Constitución con el fin de eliminar cualquier vestigio de la dictadura y como parte de un duro plan de medidas anticorrupción, y los partidos de la oposición de centroderecha calificaron la iniciativa de un intento de desviar la atención de esta última cuestión, que tiene en crisis a todos los sectores políticos.En un mensaje transmitido la noche del martes por cadena nacional de radio y televisión, Bachelet dijo que impulsará una profunda reforma legal para acabar con las irregularidades, la corrupción y las faltas a la ética puestas de manifiesto en los recientes escándalos que minaron la confianza ciudadana en la clase política, en el mundo empresarial y en ella.
La presidenta de Chile impulsa la reforma de la Constitución que dejó Augusto Pinochet
