La policía húngara disparó este miércoles gases lacrimógenos contra un centro de tramitación para migrantes en Roszke, localidad húngara en la frontera con Serbia, para impedir la salida de unas 200 personas, afirmó a la AFP un portavoz.Los inmigrantes se negaron a que les tomaran las huellas dactilares y los policías "intentan calmar la situación pero los migrantes siguen gritando", afirmó el portavoz policial Szabolcs Szenti.
La policía húngara disparó gases lacrimógenos contra un centro de inmigrantes
