Ha sido alcanzada por relámpagos dos veces, un poste gigante le golpeó en la "cola" y ha sido sometida al desgaste causado por los pies de niños trepando.Pero lo que aqueja actualmente a Lucy la Elefanta es una diminuta peste: granos de arena soplados por el viento están desgastando sus barreras de madera y dañando la pintura de su cuerpo de madera y lata. La atracción turística de 134 años en la playa de Margate, justo afuera de Atlantic City (Estados Unidos), necesita que le remplacen secciones de madera, y una capa de pintura, de la cabeza hasta las uñas coloridas.
La "peste" que afecta a Lucy la Elefanta
