La nueva propuesta del gobierno griego a sus acreedores, que será examinada este viernes por el parlamento heleno, ha devuelto la esperanza de un acuerdo in extremis que permita a Grecia permanecer en la zona euro.El anuncio de Atenas fue recibido con prudencia, pero con cierto optimismo, en varias capitales europeas, entre ellas París, Roma o Viena. Pero el gobierno alemán de momento se abstiene de dar su opinión.
El anuncio fue recibido con prudencia pero con cierto optimismo en varias capitales europeas, entre ellas París, Roma o Viena, pero el gobierno alemán se abstiene de dar su opinión.