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La mendocina "hada protectora" de los dibujos animados en Chile

¿A quién no le pasó, de niño o niña, sentirse desilusionado ante una ilustración de su dibujo animado preferido mal hecha? Un Mickey Mouse deforme o un Spiderman demasiado cabezón, o una Blancanieves más parecida a la madrastra que a ella misma desilusionan a cualquiera. Esto porque antes no existían las “hadas protectoras” de las marcas. Desde hace un tiempo, las firmas internacionales tienen las suyas y se denominan brand assurance. La mendocina Natalia Tobares (32) es quien se encarga en Chile de que marcas infantiles como Peppa la cerdita, Kitty, Snoopy,  Bob Esponja y Transformers no puedan ser reproducidas sin las exactas normas de diseño que sus titulares exigen. Es decir que si alguna empresa quiere emitir un diseño con estos personajes, primero debe pasar por la supervisión de Natalia. Este es, sin duda, un trabajo fuera de lo común. Pero, según cuenta, nunca se convierte en una rutina monótona. De eso se trata la creatividad.–¿Cuándo decidió  ser diseñadora gráfica?

–¡Ufff , casi al azar! (ríe). No, en realidad es mentira... Yo quería estudiar artes plásticas y mis viejos hablaron mucho conmigo para mostrarme otras opciones. Y esa fue la opción que tomé. No me arrepiento, claro.–¿De qué se trata exactamente su trabajo?
–Mi tarea consiste en hacer la aprobación de los productos que los licenciatarios desarrollan bajo nuestra supervisión.–Nos puede dar un ejemplo –A ver, si una empresa quiere desarrollar un producto con el diseño de  Kitty, Peppa la cerdita o Snoopy (por nombrar algunos dibujos al azar), mi trabajo es entregar el material y acompañarlos en el desarrollo de sus iniciativas, guiándolos en el plano artístico, verificando que las gráficas se utilicen correctamente. Acompaño el producto, comprobando que los objetos que salen al mercado cumplan con las normas que espera la marca licenciada.–¿Se imaginaba dedicarse a algo como esto cuando decidió convertirse en diseñadora? –Jamás me lo imaginé. Pero estoy muy contenta con mi trabajo. –¿Con qué marcas trabaja? –La empresa donde trabajo es representante de compañías internacionales de entretenimiento. Tal como Snoopy, Kitty, Peppa Pig, Bob Esponja, Transformers, entre otros. Tuve que aprender mucho sobre los personajes y sobre la logística de la actividad en sí, ya que poco tiene que ver con lo que había hecho hasta entonces. Ahora, además de supervisar las marcas de los dibujos animados, estamos desarrollando el  merchandising de la Copa América 2015, que será en junio de este año.–¿Qué es lo mejor y lo peor de su labor? –Es una actividad muy gratificante y cero monótona. Me gusta mucho lo que hago. Lo malo es que es muy pesado, ya que estoy a cargo de todo Chile y es una carga importante.–¿Siente que puede involucrar la creatividad en su trabajo? –Sí, por supuesto que la involucro. Aunque yo sólo diseño en contadas ocasiones, para mostrarle al cliente lo que buscamos comunicar con la marca. Mi profesión está totalmente involucrada, en cuanto al criterio compositivo, en el conocimiento de técnicas de producción.–¿Cuál es su principal herramienta? –El ojo. Llevo entrenándolo cuatro años, está muy  ligado a nuestra profesión.–¿Cómo fueron sus comienzos como diseñadora? –Fueron con dos grandes amigas con las que hice toda la carrera. Cuando salimos de la facultad creamos DeMente, nuestro estudio de diseño. Fue un excelente experiencia trabajar con ellas. Aprender a manejarse en el mundo del diseño y a enfrentar el mercado laboral que era algo totalmente nuevo para nosotras.–¿Cómo siguió? –Además del estudio con mis amigas tuve dos trabajos más: uno en una consultora muy grande y otro en un estudio de diseño haciendo preprensa y diseño de etiquetas para una importante bodega, y ambas fueron excelentes experiencias. De cada una me llevé mucho aprendizaje y sobre todo buenos amigos.–¿Cómo llegó  a Chile y a la actividad que ahora ejerce? –Hace cinco años llegué a Chile, buscando un nuevo  desafío y estabilidad laboral, ya que en ese momento el mundo del diseño era algo bastante informal y complicado para vivir de ello en Mendoza. Cuando me instalé en Chile, una amiga me presentó en esta firma y quedé. Lo que no sabía en ese momento era que había entrado a trabajar en un mundo totalmente desconocido para mí y que me iba a tener que formar desde cero.–¿Qué es lo que rescata de su experiencia como argentina viviendo en otro país? ¿Se siente respetada, se pueden superar desafíos laborales más que en Argentina? –Creo que como argentina he tenido una grata experiencia. Lejos de cerrarme puertas el hecho de ser argentina me brindó muchas oportunidades, tanto en el nivel laboral como de las relaciones personales. Hice grandes amigos en Chile y nunca me sentí discriminada. La verdad es que frente a la pregunta de si se puede hacer carrera más que allá, lo que tengo para decir es que trabajo en algo que no conocía. En Mendoza no existe el campo laboral donde hoy me desarrollo.–¿Le sirvió para crecer en su carrera emigrar a una gran capital como Santiago? –Creo que Santiago es una ciudad repleta de oportunidades y que esta realidad, sumada a nuestra infinita capacidad de adaptación, abren muchos caminos para los argentinos. Sí es importante tener en claro que es una sociedad muy  diferente de lo que uno piensa apenas llega a vivir en ella.  Sin embargo, no lo veo como algo negativo.–¿Tiene alguna otra actividad fuera de lo laboral? –Paralelo a mi trabajo como brand assurance me metí en el mundo de los animales y junto con un grupo de locos iguales a mí, formamos una agrupación  denominada Ciudad Animal, que se ocupa de los perros callejeros que viven en la Ciudad Empresarial, que es el sector donde se ubica la empresa donde trabajo y vivo. Este desafío me completó como persona, me llenó el corazón y con el correr de los años me hice cargo de la presidencia y administración de la agrupación. Es gratificante todo lo que logramos a base de amor y responsabilidad.  Hoy nos hacemos cargo de 70 perros. Todos están vacunados y esterilizados. Tenemos una red enorme de voluntarios que colaboran mensualmente y hemos dado más de 300 perros en adopción en mi período de trabajo. Es un orgullo para mí.–Lo vive con mucha pasión... –El tema de los perros es mi cable a tierra. Cuando llego a mi casa y abro la pagina de Ciudad Animal,  empiezo mi segundo trabajo. Además hago yoga con tres amigas,  son clases únicas e íntimas, donde compartimos nuestras vidas. Nos desahogamos, nos escuchamos, nos reímos,  es una “ventana” en la semana.–¿Tiene algún desafío profesional por cumplir? –A largo plazo la verdad es que no tengo un desafío laboral concreto. Espero poder seguir viviendo de lo que me gusta y aprendiendo todos los días.   Sin embargo, a corto plazo, estoy desarrollando la guía de estilos e imagen corporativa de la selección chilena de futbol. Mi desafío inmediato es llegar a ver merchandising con mi desarrollo gráfico y que sea un lindo laburo que me “infle el pecho”.–Si no se hubiera dedicado al diseño ¿qué otra profesión habría elegido? –Hoy creo que veterinaria, pero no se si tendría el coraje.Perfil Creativa. Desde la adolescencia sabía que su carrera tendría que ver con el arte, la creatividad, el dibujo y el diseño. En principio quiso seguir Artes Plásticas, pero sus padres le mostraron otras opciones y de estas se decidió por la de Diseño Gráfico.Cuando egresó, abrió un estudio de diseño con tres amigas al que bautizaron DeMente.Hace cinco años trabaja en la empresa de licencias de productos Agosin y se dedica a cuidar la producción de diversos dibujos animados.

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