Un hombre salió corriendo por un vecindario de la Florida, intentó hacerle el amor a un árbol y le dijo a la policía que era el mítico dios escandinavo Tor. Otro, también desnudo, salió como alma que lleva el diablo por una calle transitada de una ciudad a pleno día, convencido de que una jauría de perros lo perseguía.Otros dos, por separado, intentaron entrar en la sede del Departamento de Policía de Fort Lauderdale creyendo que los perseguían, y uno terminó empalado en una cerca.
La droga sintética flakka sigue causando estragos
