El encuentro, este sábado en la Casa Blanca entre Jorge Bergoglio y Barack Obama será el número 29 entre un Papa y un presidente estadounidense. Durante varias décadas, una cumbre de este tipo resultó simplemente impensable.Obama, de confesión protestante, reconoce sin ambages su admiración por el Papa latinoamericano y no duda en elogiar su “precioso pensamiento”.
La Casa Blanca se viste de gala y espera este miércoles al papa Francisco
