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El Vaticano defendió al Papa, cuestionado por el timpo que se tomó para iniciar una acción legal contra un sacerdote pedófilo. Apareció una correspondencia en la que Ratzinger expresaría su negativa a expulsar a un cura cuando él era cardenal.

La carta que complica a Benedicto XVI

El Vaticano defendió al Papa Benedicto XVI contra las acusaciones que lo señalan como responsablede demorar una acción legal de la iglesia contra un sacerdote que cometió

abusosexual a un menor en Estados Unidos en los años 80.
El portavoz de la Santa Sede Católica Romana Federico Lombardi dijo que la carta firmada porJoseph Ratzinger en 1985, en la que se resiste a apartar del sacerdocio al cura estadounidenseStephen Kiesle, está sacada de contexto. La agencia de noticias en el que Ratzinger escribió que "elbien de la Iglesia universal" debía considerarse cuando se trata de apartar a un sacerdote delsacerdocio. El Vaticano asegura que el sumo pontífice estaba ejerciendo la debida cautela antes deexpulsar al religioso y que la carta forma parte de una correspondencia, por lo que no debe sersacada de contexto. "La oficina de prensa no cree que sea necesario responder a cada documento aislado respecto a determinadas situaciones legales", explicó Lombardi. No obstante, el corresponsal de la BBC en Roma David Willey explicó que los críticos del Papaaseguran que durante años Ratzinger dejó sin respuesta las cartas sobre presuntos casos de abusossexual perpetrados por sacerdotes. Según Willey, en la actualidad, "los obispos estadounidenses se ven sometidos a crecientespresiones por parte de sus feligreses que quieren saber por qué la Iglesia en Roma no tomó medidasmás rigurosas o no tomó medidas del todo". Al respecto, el portavoz del Vaticano reconoció que la Iglesia había perdido la confianza delpúblico y que la ley de la Iglesia ya no puede estar por encima de las leyes civiles. El especialista en asuntos religiosos de la BBC, Robert Pigott, señaló que esta posturasignifica un brusco cambio de tono del Vaticano en cuanto al manejo de crisis. Pigott hizo notar que anteriormente los altos jerarcas de la Iglesia habían acusado a suscríticos de tratar de manchar la imagen de Benedicto XVI. El pasado fin de semana dijeron que no se podía prestar oído a "esos chismes" acerca del Papay su manejo de los asuntos de la Congregación de la Doctrina y la Fe, cuya dirección asumió en1981. La Iglesia Católica ha sido sacudida por una serie de escándalos de abuso de menores en losúltimos años. Los más relevantes han sido de Irlanda, Estados Unidos, Alemania y Noruega, donde seha criticado al Vaticano por no tratar adecuadamente el problema. El viernes, la Santa Sede instó a las diócesis católicas de todo el mundo a cooperar con lapolicía que investiga las denuncias de sacerdotes pederastas. El Vaticano ha dicho además que el Papa está dispuesto a reunirse con más víctimas de abusoclerical, al tiempo que preparan una guía para internet sobre cómo los obispos deben manejar lasdenuncias de abuso sexual. El cura estadounidense Stephen Kiesle fue condenado a tres años de libertad condicional en1978 por conducta lasciva con dos menores en San Francisco, California. Según Associated Press, la diócesis de Oakland había recomendado la expulsión de Kiesle en1981, pero esto no ocurrió hasta 1987. La agencia de noticias informa que la carta de 1985, escrita en latín, muestra al entoncescardenal Ratzinger diciendo que para que Kiesle fuera expulsado se requería de un cuidadoso examen. Ratzinger pidió "todo el cuidado paternal posible" para Kiesle, quien en 2004 fue condenado aseis años de cárcel tras confesar haber abusado de un joven en 1995. "Frustrado" Mientras que este nuevo escándalo ha originado varios llamados a la renuncia del Papa, elcolumnista británico de la prensa católica en el Reino Unido Clifford Longley defendió a Ratzingerargumentando que quería castigar con severidad a los . Longley asegura que el entonces cardenal vio frustrada su labor por otros altos funcionariosdel Vaticano que querían tapar la crisis de abusos sexuales, hasta que le dieron el control total del asunto en 2001. "Ratzinger fue frustrado en varias ocasiones (...) por las personas que rodeaban al Papa, y-de hecho- posiblemente por el mismo Juan Pablo II, que no parecían considerar la situación comoalgo tan serio como lo consideraba Ratzinger", agregó. Desde que Benedicto XVI fue elegido Papa en 2006, las cosas han cambiado mucho. Pero, segúnel columnista, la lucha de poder sigue su curso. Por el momento el Vaticano ha descartado cualquier posibilidad de una Respuesta de la Iglesia El Vaticano emitió hace unos días un comunicado para aclarar sobre el caso deabuso del sacerdote Murphy en Estados Unidos. Allí señala que "a mediados de la década de 1970,algunas de las víctimas del padre Murphy informaron del abuso a las autoridades civiles, que losometieron entonces a investigación; sin embargo, según informa la prensa, esa investigación seabandonó. La Congregación para la Doctrina de la Fe no fue informada de la cuestión hasta unaveintena de años más tarde". También expresa que "el Código de Derecho Canónico nunca prohibieronla denuncia de los casos de abusos de niños a las autoridades de policía". "A finales de 1990, después de más de dos décadas desde que se denunciara el abuso a los responsables de la diócesis y a la policía, la Congregación para la Doctrina de la Fe -presididopor el cardenal Ratzinger, actual papa Benedicto XVI- abordó por primera vez la cuestión de cómotratar el caso Murphy canónicamente. La Congregación fue informada del asunto porque se trataba desolicitaciones en el confesionario, que constituyen una violación del sacramento de la Penitencia.Es importante señalar que la cuestión canónica presentada a la Congregación no tenía relación conningún procedimiento potencial civil o penal contra el padre Murphy". "Teniendo en cuenta que el padre Murphy era anciano y estaba mal de salud y que estaba viviendo en aislamiento y las denuncias de abuso no se habían notificadodurante más de 20 años, la Congregación para la Doctrina de la Fe sugirió que el arzobispo deMilwaukee estudiara la posibilidad de abordar la situación, por ejemplo, restringiendo elministerio público del padre Murphy, y exigiéndole que aceptara la plena responsabilidad de lagravedad de sus actos. El padre Murphy murió aproximadamente cuatro meses más tarde, sin másincidentes", concluye el documento emitido por Federico Lombardi, director de la oficina de prensade la Santa Sede.

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