Bud Lake está aterrado. Desde que nació su hija Carmen hace seis meses, gracias a una subrogación gestacional en Tailandia, sabe que la policía tailandesa, los servicios sociales o incluso la mujer que le alquiló el viente podrían llevársela."No tengo derechos legales sobre Carmen. La mujer que la parió tiene todos los derechos legales", dijo a CNN desde el departamento en Bangkok que comparte con su esposo Manuel Santos, su hijo de dos años y la bebé.
La batalla legal de una pareja gay en Bangkok
