Ante la escalada de la crisis mundial de refugiados, una start-up quiere demostrar que hay muchos estadounidenses dispuestos a ayudar. Hive, una firma neoyorquina creada en 2014, está financiada por la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y tiene como misión principal implicar a más estadounidenses en el drama de esta población."Estados Unidos es el mayor donante de ayuda para los refugiados. Y acoge más que cualquier otro país", afirma Brian Reich, director de Hive. Pero en términos de la sensibilización del público y la recaudación de fondos, no está en la delantera, reconoce.
"Jesús era un refugiado", dijo una compañía que busca sensibilizar sobre el drama de los inmigrantes
