Con el desembarco de casi 5.000 inmigrantes en 48 horas son más de 43.000 personas las que han llegado a Italia este año a través del Canal de Sicilia, y el sistema de acogida vuelve a estar colapsado ya que los centros para alojar a estas personas están repletos.
Por ello, como dijo el diario Corriere della Sera, el Ministerio de Interior está preparando una orden que emitirá en la que se invita a los delegados de Gobierno a encontrar nuevos lugares para alojar a entre 7.000 y 10.000 personas.
Este sábado llegaron a los puertos del sur de Italia algunos miles de inmigrantes que habían sido socorridos el viernes tras una jornada casi sin precedentes al haberse realizado 22 operaciones y el rescate de 4.223 inmigrantes en sólo 24 horas.
A estos se suman los 436 que la Guardia Costera italiana socorrió y que llegaron ayer a los puertos italianos, principalmente de la isla de Sicilia.
Ayer llegaba al puerto de Augusta, uno de los más utilizados de la Sicilia para el atraque de los barcos que conducen a tierra firme a los inmigrantes rescatados en alta mar, el buque de la Marina Fenice con 454 inmigrantes y los cuerpos de los 17 que encontraron muertos en una de estas barcazas.
La Fiscalía de Siracusa ya ha comenzado una investigación para esclarecer cómo murieron estar personas aunque todo indica que fue por las duras condiciones del viaje.
De nuevo Italia debe afrontar la acogida en pocas horas de casi 4.700 inmigrantes, con los centros de acogida repletos y las otras instalaciones, como hoteles o gimnasios municipales, totalmente colapsados.
La isla de Sicilia es la región italiana que lleva el mayor peso no sólo de las labores propias de la llegada al puerto, cuidados médicos e identificación sino también de la posterior acogida, ya que hay más de 20.000 inmigrantes alojados en sus centros.
Hoy también llegó al puerto de Pozzallo el buque Spica de la Marina italiana con 1.019 inmigrantes, en su mayoría sirios, palestinos y marroquíes, entre los que se diagnosticaron 300 casos de sarna y cinco de varicela.
La portavoz de la organización Save the Children en Sicilia, Giovanna de Benedetto, explicó cómo entre los llegados a Pozzallo hay cerca 60 menores, de estos la mitad no acompañados, así como también han desembarcado ancianos de más de 90 años.
