El polémico centro de detención migratoria conocido como Alligator Alcatraz en los Everglades de Florida quedará vacío en los próximos días, según reveló un correo oficial al que accedió The New York Times. El director ejecutivo de la División de Gestión de Emergencias estatal, Kevin Guthrie, informó que pronto no habrá más personas en las instalaciones.
Según informa EFE, el mensaje fue enviado al rabino Mario Rojzman, quien había solicitado permiso para visitar a los detenidos. El correo se conoció apenas un día después de que la jueza federal Kathleen Williams, del Distrito Sur de Florida, diera un plazo de dos meses para desmantelar el centro y prohibiera el ingreso de nuevos migrantes.
Daños ambientales y fallo judicial
El cierre responde a una demanda presentada por organizaciones ambientales como Friends of The Everglades y Center for Biological Diversity, junto con la tribu Miccosukee. Denunciaron que el centro afecta gravemente a los Everglades, un ecosistema único donde habitan 36 especies en peligro, entre ellas panteras, cigüeñas y caimanes.
La jueza Williams dictó que no se pueden construir nuevas instalaciones, excavar, cercar ni alojar más detenidos en el lugar. La oficina del fiscal general de Florida, James Uthmeier, ya apeló la decisión, buscando mantener abierto el centro por más tiempo.
Menos detenidos de lo esperado
El gobernador de Florida Ron DeSantis aseguró que las deportaciones continuarán mientras el centro permanezca operativo. Sin embargo, el número de detenidos está muy por debajo de la capacidad anunciada. Aunque el complejo habría sido diseñado para albergar hasta 2.000 personas, el congresista demócrata Maxwell Frost señaló que en su última visita encontró apenas 336 migrantes bajo custodia, una cifra mucho menor que la reportada semanas atrás.
La baja en ocupación confirma que el centro nunca funcionó a plena capacidad, pese a la insistencia del estado en mantenerlo en operación. Con la orden judicial en marcha, el “Alcatraz de los caimanes” se convertirá pronto en otro capítulo cerrado dentro del debate migratorio y ambiental en Florida.



