Un hombre llamó a las 13.00 horas (hora local) de este viernes a la policía francesa para informar de que tenía a dos personas retenidas en una oficina de correos en Colombes, a diez kilómetros de París. Tras la llamada, se organizó un fuerte dispositivo policial . El agresor estaba armado y la policía conocía su identidad. Es más, se informó de que ya había sido detenido previamente por pequeños delitos.
Contactada por el diario galo 'Libération', la alcaldesa de Colombes confirmó "la toma de rehenes por parte de un hombre armado", pero no llegó a precisar el número de rehenes. Eso sí, procedió rápidamente a desmentir que el agresor tuviera nexos yihadistas. "Habla de una decepción amorosa", se dijo desde la Fiscalía, insistiendo en que no había relación alguna "con los hechos de la semana pasada" en la capital y que el hombre es "un desequilibrado".
El suceso coincidió con la visita en la ciudad el secretario del Estado norteamericano, John Kerry. El jefe de la diplomacia estadounidense se entrevistó esta mañana con el presidente François Hollande, en El Elíseo, para después dejar flores en los lugares atacados la semana pasada en París.
Fuente: El Mundo
