Bibihal Uzbeki tiene 105 años, proviene de Kunduz, Afganistán, y está ahora en el mayor campo de refugiados de Croacia, en la localidad de Opatovac, cerca de la frontera con Serbia, en su vigésimo día de travesía. Pese a su edad todavía sueña con una vida mejor, sin guerras ni bombas.Bibihal llegó a esta localidad fronteriza con su familia de 17 miembros. Su hijo de 67 años y su nieto de 19 la llevaron sobre sus espaldas durante la mayor parte de este camino difícil a través de montañas, desiertos, mares y bosques en Europa. Esta es una ruta peligrosa y agotadora, incluso para las personas de una quinta parte de su edad, escribe el rotativo 'The Guardian'.
"Me duelen las piernas, pero estoy bien", dijo Uzbeki, sentada en el suelo dentro de una tienda de campaña de la Cruz Roja. Le temblaban las manos. "Tuvimos problemas muchas veces. Sufrí mucho. (...) Me caí y me hice daño en la cabeza. Tengo cicatrices en la cabeza", agregó.
