En plena jungla brasileña se encontró una ballena jorobada. Ni biólogos ni pobladores logran comprender cómo terminó el mamífero más grande del mundo en el Amazonas, a kilómetros de su hábitat.
El animal no presentaba heridas aparentes y se hallaba a unos 15 metros del margen del río.
Pobladores encontraron el cadáver debido a la presencia de buitres, por lo que se decidieron a investigar.
Según los especialistas la ballena de un año de edad se debió haber extraviado del lado de su madre e ingresó al río a través de la desembocadura a causa de la marea alta.
La principal teoría es que falleció por la ingesta de plásticos y por la baja de la marea, impidiendo que el animal pudiera regresar al mar.
No es poco común que las ballenas ingresen a la desembocadura de un río, pero este fenómeno solamente ocurre durante julio y agosto, cuando la cantidad de agua salada es mayor.
