En la década de los 90, el cacao vivía una época dorada en Honduras: unos 3.500 productores cultivaban 8 mil hectáreas y producían alrededor de 5.500 toneladas métricas por cosecha, lo que hizo al país el primer productor del grano en Centroamérica.Pero esta posición privilegiada llegó a su fin en 1998, tras el paso del huracán Mitch y la plaga de la moniliasis, un hongo que provoca la putrefacción del fruto antes de su recolección. Como resultado, se perdió el 80% de la producción.
En Honduras, construyen el futuro con chocolate
