El brutal ataque en medio de una celebración de la comunidad judía en una playa de Sidney, Australia, que dejó 16 muertos y decenas de heridos, provocó conmoción y alarma al tratar de un tiroteo por un ataque antisemita en donde se encontraban miles de personas, entre ellos un argentino que vive desde hace algunos años en la ciudad.
"Empezamos a correr sin parar": el estremecedor relato de un argentino en el ataque antisemita en una playa de Sidney
En medio de la conmoción que originó el ataque antisemita en una playa de Sidney, un argentino residente en esa ciudad contó como vivió el estremecedor momento
Varias hombres armados, entre ellos padre e hijo de origen pakistaní fueron autores del ataque a una comunidad judía que celebraba Janucá, en Bondi Beach, en Sidney. Los atacantes actuaron solos y no formaban parte de una célula extremista, aunque estaban "claramente" motivados por una "ideología extremista", según afirmó este lunes el primer ministro australiano, Anthony Albanese
Entre toda la gente que se encontraba en cercanías de la masacre, se encontraba un argentino quien contó cómo vivió el dramático momento del ataque durante la celebración de la comunidad judía en la playa Bondi Beach.
El protagonista es Santiago Ladoux, un ciudadano argentino que vive actualmente en Sidney, le contó a un medio local cómo vivió el dramatico episodio del ataque en Bondi Beach.
“Estábamos tomando unos mates, nos habíamos metido al mar y de golpe empezamos a escuchar un ruido que me parecía un petardo. Estaba con un amigo y lo miro digo, ‘son tiros’. Dijimos ‘corramos, salgamos acá’, y empezamos a correr. Dejamos todo ahí, empezamos a correr sin parar”, afirmó el Ladoux.
“Nosotros escuchábamos los disparos pero no entendíamos de dónde venían, entonces no sabíamos para qué lado correr, veíamos que la gente. Nosotros corríamos paralelo al mar y la gente corría para meterse al mar”, explicó el joven quien también aseguró que, además de los presentes en el Janucá, había otras personas disfrutando de la playa.
En ese sentido comentó que “no sabíamos si era un francotirador, una pistola. No entendíamos qué estaba pasando y nosotros corríamos, no podíamos pensar nada más. Lo único que pensaba era mi familia que está allá en Argentina”.
“Fue desesperante hasta que pudimos escaparnos de la playa. Nos llegó justo un colectivo, nos subimos y no estábamos tranquilos tampoco porque no entendíamos si era un hecho aislado o si ahora también se subía alguien al colectivo y disparaba. Entonces fue terror total”, contó el argentino residente en Sidney.
En tanto, un periodista de un medio australiano destacó que “una persona, que es el frutero, lo intercepta a uno de los tiradores. Pasa por ahí y se mete en la situación. Este hombre queda herido recibe dos disparos y el otro quedó desarmado”.





