El Tribunal Supremo Electoral (TSE) de Bolivia se sumió en la peor crisis de su historia, por la renuncia de seis de sus siete vocales, tras una fuerte crisis de credibilidad por reiteradas denuncias de parcialidad.La presidenta del TSE, Wilma Velasco, y el vocal Ramiro Paredes, presentaron el martes sendas notas de dimisión ante el Congreso, a los que se sumó el miércoles otro vocal, Wilfredo Ovando. Este jueves siguieron la misma vía los vocales Marco Ayala, Fanny Rivas y Dina Chuquimia, quienes hicieron conocer al Parlamento, que los designó, sus notas de renuncia, dejando en solitario a su colega Irineo Zuna.
Se suceden las renuncias tras una fuerte crisis de credibilidad por reiteradas denuncias de parcialidad.