David Cameron impulsará una nueva ley que faculte a las autoridades británicas para incautar el salario recibido por los inmigrantes ilegales. "Tenemos que hacer del Reino Unido un lugar menos atractivo para poder trabajar ilegalmente", advirtió el primer ministro. "Y la verdad es que hasta ahora ha sido muy fácil".El anuncio de Cameron, como anticipo de la nueva ley de inmigración que presentará el próximo miércoles durante el tradicional Discurso de la Reina, se produce a la luz de los datos que revelan una inmigración neta de 290.000 trabajadores en 2014, frente al objetivo de los 100.000 anunciado por el manifiesto del Partido Conservador durante la campaña electoral.Hasta la fecha, las empresas que contraten a inmigrantes ilegales podían ser multados con 26.000 euros. La nueva medida va aún más allá y pretende castigar directamente a los trabajadores extranjeros que no tengan regularizada su situación en el Reino Unido.
El primer ministro británico propuso incautar los salarios de los inmigrantes ilegales en Reino Unido
