El presidente Jacob Zuma exhortó el jueves a los sudafricanos a dejar de atacar inmigrantes de África y del sur de Asia, pero cientos amenazaron a manifestantes por la paz en una ciudad donde días de violencia han costado la vida de al menos cinco personas.En los días previos a la marcha por la paz en Durban, más de 2.000 extranjeros huyeron a campamentos instalados en campos deportivos en diferentes zonas de la ciudad, temiendo regresar a sus casas, según Gift of the Givers, una organización de asistencia.
El presidente de Sudáfrica pidió por el fin de ataques a inmigrantes
