La tensión en Medio Oriente alcanzó un nuevo punto crítico este lunes, impactando de lleno en la economía global, con foco en el petróleo. Tras el ultimátum lanzado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien amenazó con desatar "un infierno" si no se lograba un acuerdo, las acciones militares se han concentrado en el corazón energético de Irán.
El petróleo roza los U$S 110 tras ataques estratégicos a refinerías de Irán
La ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel golpea complejos petroquímicos clave. Donald Trump endurece el discurso y Teherán rechaza negociar bajo presión

Ataque a la refinería South Pars.
En las últimas horas, los complejos petroquímicos se han convertido en el blanco principal de las operaciones militares.
- South Pars (Assalouyeh): Israel se atribuyó formalmente la responsabilidad de un ataque matutino contra esta instalación, considerada el pilar fundamental de la economía iraní. Aunque Teherán afirma que la situación está "bajo control", expertos evalúan la magnitud de los daños en la infraestructura.
- Marvdasht: Medios estatales iraníes informaron de una segunda ofensiva sobre este complejo. Según los primeros reportes, este ataque —atribuido a la coalición de Estados Unidos e Israel— no habría causado daños significativos hasta el momento.
El mercado petrolero en vilo
La incertidumbre sobre la extensión de la guerra y la seguridad de las rutas de suministro ha disparado los precios del crudo. El barril de petróleo ronda ya los U$$ 110, un incremento que refleja el temor de los inversores a una interrupción masiva de la producción en la región. Los mercados financieros operan con extrema cautela, pendientes de cada movimiento en el tablero geopolítico.
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Resistencia diplomática de Teherán
A pesar de la presión militar y las advertencias de la Casa Blanca, Irán mantiene una postura firme. Desde el gobierno iraní se ha asegurado de forma tajante que no se sentarán a la mesa de negociaciones con Estados Unidos bajo la política de "ultimátums" de la administración Trump.
"Irán no negociará bajo amenazas. Cualquier diálogo debe partir del respeto, no del miedo a represalias militares", indicaron fuentes oficiales estatales.
El escenario actual plantea un desafío sin precedentes para la estabilidad global, con un precio del petróleo al alza y una vía diplomática que, por ahora, parece totalmente bloqueada.