Conservar en un frasco el olor del ser amado porque murió o está momentáneamente ausente dejará de ser imposible con los perfumes elaborados por una empresa francesa a partir del aroma dejado en la ropa.La idea se le ocurrió hace siete años Katia Apalategui, desconsolada tras perder a su padre.
El perfume como presencia perdurable de una persona muerta
