Como parte de sus últimas actividades antes de dejar Ecuador, donde permaneció cuatro días, el líder de los católicos visitó un asilo de ancianos en las afueras de Quito y cumplió su última actividad en el santuario de la Virgen de El Quinche, 30km al este de la capital.Allí pidió a sacerdotes y obispos volcarse al servicio de los fieles y cuidarse del “Alzheimer espiritual” que hace olvidar los orígenes humildes.
El Papa también llamó a cuidarse del “Alzheimer espiritual”
