El papa León XIV calificó este lunes como una "plaga" a los abusos cometidos en el seno de la Iglesia católica durante un discurso ante los obispos de España. El líder religioso exigió que cada persona afectada encuentre una respuesta institucional basada en la verdad, la justicia, la prevención y la reparación.
El papa León XIV tildó de "plaga" los abusos en la Iglesia ante los obispos de España
El pontífice exigió verdad, justicia y reparación para las víctimas. Reclamó una escucha sincera y cambios estructurales dentro de la comunidad de la Iglesia

El papa León XIV reunió más de un millón de personas en Cibeles, Madrid (Foto Gentileza Vatican News).
León XIV pidió ubicar a las víctimas en el centro de la Iglesia
El máximo pontífice de la Iglesia católica aprovechó el marco del 60 aniversario de la Conferencia Episcopal Española (CEE), en Madrid, para enviar un mensaje directo a las autoridades eclesiásticas del país. En su intervención de cuatro páginas, el jefe del Estado del Vaticano no esquivó la crisis institucional y subrayó que los afectados deben ubicarse en el centro de todas las acciones pastorales y judiciales de la institución.
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Este posicionamiento del papa León XIV marca un quiebre respecto al proceder de la jerarquía católica en años previos. En sus directrices, el obispo de Roma remarcó que la responsabilidad frente a estas situaciones excede la tarea exclusiva de los obispos. "La comunidad eclesial está llamada a responder con un compromiso cada vez más decidido en la prevención y la cultura del cuidado", remarcó el jefe de la Iglesia universal durante la tercera jornada de su visita apostólica.
El papa reclamó transformaciones profundas en los seminarios
Además de la problemática de los delitos sexuales, León XIV exhortó al episcopado español a implementar reorganizaciones profundas. Su pedido se centró en abandonar aquellas "estructuras que no ayudan, no responden o incluso nos alejan de nuestro fin", para conservar únicamente los elementos que colaboren con los objetivos pastorales contemporáneos en un contexto de creciente secularización.
En este sentido, el pontífice abordó la situación de la formación en los seminarios y solicitó a los prelados de las 70 diócesis españolas que unan esfuerzos para superar los localismos que afectan la calidad formativa de los futuros sacerdotes. El vaticano sostuvo que "la conservación de estructuras no puede prevalecer sobre el bien de la vocación", validando las iniciativas de reestructuración interna que promueve el Vaticano a nivel global.
Por otra parte, la máxima autoridad eclesial hizo un fuerte llamado a la reconciliación y a la cohesión de los propios obispos, advirtiendo sobre las consecuencias de las divisiones en un entorno social polarizado. De acuerdo con el discurso oficial compartido por la Santa Sede, el papa consideró que "una Iglesia reconciliada por dentro puede hablar con mayor libertad a los hermanos" de diferentes sectores sociales, agrupaciones civiles y otras religiones.
Colectivos de víctimas cuestionaron la agenda de León XIV
Mientras el líder de la Sede Apostólica dialogaba con las autoridades eclesiásticas, diversas asociaciones de sobrevivientes concentraron una protesta en las afueras de la Nunciatura Apostólica en Madrid. Un total de nueve organizaciones de afectados denunciaron mediante un comunicado público haber sido excluidas de los encuentros oficiales con el pontífice y lamentaron la falta de un acto institucional abierto de reparación.
Representantes de agrupaciones como Infancia Robada, Justice Initiative y Lulacris señalaron que los mecanismos de selección aplicados mediante programas de la Iglesia limitaron la participación y visibilidad de los colectivos independientes. "Hemos intentado marcar su agenda y ellos no lo permiten", declaró Ciro Molina, vocero de una de las entidades civiles que reclaman compensaciones económicas y asistencia psicológica de por vida para las víctimas.
A pesar de los reclamos exteriores, la agenda oficial del Vaticano confirmó que León XIV sostendría una reunión de carácter privado con un grupo reducido de personas damnificadas, seleccionadas a través del proyecto de atención de la Archidiócesis de Madrid. El encuentro confidencial se organizó fuera del alcance de los medios para escuchar testimonios de manera directa y ratificar las políticas globales de cuidado integral y de tolerancia cero ante los abusos.