Ante una multitud de jóvenes cristianos y horas antes de regresar a Roma, el papa Francisco ofreció una misa en la costanera de Asunción, Paraguay. El pontífice escuchó en primera persona los padecimientos de dos niños pobres, Liz y Manuel, y sus historias de fe en el escenario. Cuando le tocó hablar frente a los miles de creyentes, fue ovacionado.
El Papa a los jóvenes: "Hagan lío, pero también ayuden a arreglar el lío que hacen"
