En 60 años de historia, si algo ganó el Guinness es credibilidad. Tal vez por eso, en sus páginas se da el lujo de transitar la variedad más salvaje: desde el registro de una hazaña deportiva hasta la cantidad de centímetros que tienen las uñas de una mujer que no se las cortó durante 30 años.Para uno y otro dato, hay público en más de 100 países. La fórmula del éxito, que se traduce a 37 idiomas, no tomó forma de un día para el otro. Y en sus inicios también tuvo toques freak.