El grupo yihadista Estado islámico (EI) hizo saltar por los aires tres de las célebres torres funerarias de Palmira en Siria, mostrando una vez más su voluntad de destruir todos los vestigios de esa ciudad antigua.En las dos últimas semanas, el EI ya había reducido a escombros los dos templos más hermosos de la localidad inscrita en el patrimonio mundial de la humanidad, los de Bel y Baal Shamin. La guerra siria, que causó 240.000 muertos y cuatro millones de desplazados desde su inicio en 2011, también tiene consecuencias devastadoras para un patrimonio de valor inestimable.
El Estado Islámico volvió a destruir joyas arqueológicas de la ciudad antigua de Palmira
