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El beso de la muerte

Judas Iscariote fue uno de los apóstoles de Jesús de Nazaret. Siguió a su maestro durante su predicación por Palestina y, según los Evangelios, fue el traidor que reveló a los miembros del Sanedrín el lugar donde podían prender a su Maestro sin que sus seguidores interfiriesen, tal como el propio Jesús había anunciado en la Santa Cena.

El año 33 de la era cristiana, Judas Iscariote delató a Jesús de Nazaret en el Huerto de Getsemaní mediante un beso. Este momento ha sido representado en diversas manifestaciones artísticas (en las obras de arte se representa a Judas dando un beso a Jesús en la cara, cuando lo cierto es que el beso tendría que ser en la mano, pues era costumbre besar a los maestros en la mano).

En los Evangelios se puede leer ese momento así:

-San Mateo, Capt. 2347-Todavía estaba hablando, cuando llegó Judas, uno de los Doce, acompañado de un grupo numeroso con espadas y palos, de parte de los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo. 48-El que le iba a entregar les había dado esta señal: «Aquel a quien yo dé un beso, ése es; prendedle.»

49-Y al instante se acercó a Jesús y le dijo: «¡Salve, Rabbí!», y le dio un beso.

-San Marcos Capt. 1443-Todavía estaba hablando, cuando de pronto se presenta Judas, uno de los Doce, acompañado de un grupo con espadas y palos, de parte de los sumos sacerdotes, de los escribas y de los ancianos. 44 El que le iba a entregar les había dado esta contraseña: «Aquel a quien yo dé un beso, ése es, prendedle y llevadle con cautela.» 45 Nada más llegar, se acerca a él y le dice: «Rabbí», y le dio un beso.

-San Lucas Capt. 2247-Todavía estaba hablando, cuando se presentó un grupo; el llamado Judas, uno de los Doce, iba el primero, y se acercó a Jesús para darle un beso.

48-Jesús le dijo: «¡Judas, con un beso entregas al Hijo del hombre!»Por su traición fue recompensado con treinta denarios, pero al poco tiempo se arrepintió de sus actos, intentó devolver las monedas a los sacerdotes que se las habían dado, y al no aceptarlas éstos, las arrojó en el templo.

Luego, desesperado ante la magnitud de su delación, se suicidó ahorcándose de un árbol.

Por ello, la figura de Judas ha pasado a la tradición cristiana posterior convertida en la del traidor por antonomasia.

Existe un Evangelio denominado "de Judas". Es uno que fue utilizado, según testimonios de los Padres de la Iglesia, por la secta gnóstica de los cainitas. Fue compuesto probablemente durante el siglo II. Este evangelio se creía desaparecido, pero durante los setenta del siglo XX fue hallado en Egipto un códice copto (supuestamente traducción de un original griego) en el que aparece un texto que parece corresponder al Evangelio de Judas mencionado en la literatura cristiana primitiva. En 2006 la organización National Geographic Society hizo público su trabajo de restauración y traducción del manuscrito.

En el texto se hace una valoración positiva de la figura del apóstol Judas Iscariote, que en los cuatro evangelios canónicos es considerado como traidor a Jesús. Según este evangelio apócrifo, Iscariote fue su discípulo favorito, y si entregó a su maestro a las autoridades romanas fue en cumplimiento de un plan previsto por el propio Jesús.

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El beso de Judas según Caravaggio (1602)
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El beso de Judas según el Giotto
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Un detalle de el beso de Judas según el Giotto
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El beso de Judas también presente en La Sagrada Familia, en Barcelona
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El beso de Judas en un fresco de la iglesia de Assisi
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El beso de Judas en esculturas de bulto
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El beso de Judas según Cornelis Engebrechtsz

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