Para cualquier madre, escuchar la primera palabra de su bebé se convierte en un momento trascendental e inolvidable. Sin embargo, Emma Murray, pensó que nunca sucedería con su hijo Aaron, que nació con una enfermedad rara, sin una parte de su cerebro y, según los médicos, «incompatible para seguir viviendo». La palabra llegó cuando el pequeño tenía los dos años cumplidos, y desde entonces su madre lo considera como un milagro.
El bebé sin cerebro ya dice "mamá"
