Un prisionero que logró quitarse las esposas y huir de un hospital a pesar de estar esposado a su cama fue ayudado por una asistente de enfermería que escondió una llave en un pañuelo, informaron autoridades en Pennsylvania.Michele Sims, de 47 años, fue procesada el martes bajo acusaciones de obstaculizar la aprehensión y otros delitos por la fuga del 12 de octubre de Alexander Erb del Centro Médico de la Universidad de Pittsburgh (UPMC) en McKeesport, unos 16 kilómetros al sureste de Pittsburgh.