A los seis años probó su primera droga para inhibir el hambre: cola de zapatero. A los nueve fue vendida por su abuela a un jefe del juego clandestino. A los once recibió de regalo su primer revólver.Fue la mujer de Naldo, un legendario jefe narco de la Rocinha, la mayor favela de Brasil, en el violento Rio de los años 80. Y tras la muerte de su amante en una sangrienta batalla con la policía se convirtió en traficante.
De primera dama del narco en Rio de Janeiro a celebrada escritora
