Uno de los toros bravos que participaba el sábado en el quinto encierro de San Fermín echó un vistazo a los miles amantes de la adrenalina que esperaban para correr junto a el por las estrechas calles de Pamplona y decidió regresar a la seguridad de los corrales.En una escena que confundió a mozos y expertos, el desconfiado Curioso I corrió apenas 20 metros antes de dar la vuelta y regresar al punto de partida.
Cuatro personas resultaron corneados en el quinto encierro de San Fermín
