Los aviones de combate rusos bombardearon este sábado varias posiciones del grupo yihadista Estado Islámico (EI) en su cuarto día de intervención en Siria, pero Estados Unidos denuncia una estrategia centrada en la defensa del régimen de Bashar al Asad. Según el ministerio de Defensa ruso, varios ataques aéreos destruyeron en las últimas 24 horas un puesto de mando y un búnker del EI cerca de Raqa, la "capital" de la organización yihadista en el nordeste de Siria.Los aviones rusos también destruyeron un depósito de municiones y atacaron un campo de entrenamiento del grupo en la provincia de Idleb (noroeste), añadió. El Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH) confirmó esos bombardeos rusos contra posiciones del EI en las inmediaciones de Raqa.
Cuarto día de bombardeos rusos en Siria
