"Estas depresiones son un resultado directo de la gestión inadecuada de los recursos hídricos en la región", cita la cadena ABC News al director israelí de la organización medioambiental EcoPeace Medio Oriente, Gidon Bromberg. "Es la venganza de la naturaleza", afirma el ambientalista.Bromberg también ha afirmado que el número de depresiones supera las 3.000, recordando que hace 10 años fueron reportados unos 1.000 cenotes.De acuerdo con la estadística, desde el año 1950, cuando Israel y Jordania desviaron el flujo del río Jordán, limitando su desembocadura al mar Muerto, cada año el estanque más salado del mundo pierde unos 800 millones de metros cúbicos de agua.
Están secando la cuenca del mar israelí y, de acuerdo con los científicos, podría desaparecerse por completo para el año 2050.
Cientos de depresiones se forman alrededor del mar Muerto
