Hace 20 años que los científicos lo vienen denunciando. La abeja está en peligro. Un pequeño insecto que podría parecer irrelevante, pero cuya importancia para la vida humana y animal es vital. De ella y, concretamente, de su labor polinizadora depende un tercio de los alimentos que consumimos y alrededor del 90 por ciento de las plantas silvestres.Son muchos los factores que hacen que cada año haya menos abejas en el mundo. El uso de pesticidas en la agricultura, la propagación de enfermedades y parásitos y la destrucción paulatina de su hábitat natural provocada por la acción humana son algunas de las causas. Para contrarrestar esta tendencia, Oslo acaba de implementar un novedoso plan que busca facilitar la vida a estos insectos en medio de la gran ciudad. Se trata de una especie de autopista, un corredor de flores, plantas y colmenas distribuido a lo largo y ancho de la capital noruega, cuyo objetivo es generar un ambiente idóneo, una especie de zona de confort que las ayude a desarrollarse en la urbe.
Buscando facilitar la vida de las abejas
