El sacrificio humano está destrozando la vida de numerosas familias en Uganda al acabar con la vida de niños inocentes y dejar a los sobrevivientes con horrendos recuerdos. La triste tendencia va en aumento. Los niños son apresados mientras van a la escuela o por agua.Kanani Nankunda es un menor ugandés que logró escapar de la muerte en un intento de sacrificio humano. No corrió su misma suerte su pequeña hermana de solo ocho años, pues fue asesinada y mutilada ante sus ojos. Los perpetradores de este cruel sacrificio extrajeron los órganos de la menor. Todo en nombre de la brujería, informa 'The Independent'.
Brutales rituales
