Los casos de abusos a menores que incluyen acusaciones de brujería y exorcismo se incrementaron en los últimos años, según informó la policía británica.Una unidad especializada recibió 46 denuncias de este tipo en 2014, más del doble de las registradas un año antes, dijo la policía metropolitana británica el domingo.
En uno de los casos, los padres de un niño de 9 años lo echaron de su casa tras considerar que se trataba de un "niño diablo".