El Senado de aprobó definitivamente una controvertida ley sobre la protección de datos en línea que, según sus opositores, permite a los partidos recolectar información de los internautas para enviarles propaganda electoral personalizada.
Esta ley, aprobada por los senadores con 220 votos a favor y 21 en contra, busca inicialmente transponer al derecho español el reglamento de la Unión Europea en materia de protección de datos que entró en vigor en mayo.
Además protege el derecho a la desconexión de los empleados fuera del horario laboral, la neutralidad de la red o el derecho al olvido en ciertas circunstancias.
El texto permite también a los ciudadanos oponerse a recibir publicidad comercial segmentada, es decir, adaptada a su perfil en función de los datos personales recolectados por las empresas. Pero a raíz de una enmienda introducida en el Congreso, la ley española autoriza también a los partidos políticos a "utilizar datos personales obtenidos en páginas web y otras fuentes de acceso público para la realización de actividades políticas durante la campaña) electoral". Los destinatarios tendrán "un modo sencillo y gratuito de ejercicio del derecho de oposición", aclaran.