Un motociclista de 29 años observó que un ladrón le robaba el bolso a una mujer e inmediatamente le ofreció ayuda al "chorro". El asaltante se subió a la moto sin sospechar que en realidad era llevado a la boca del lobo: la comisaría más cercana.
El delincuente intentó escapar, pero sus intentos fueron infructuosos, ya que las puertas de la estación se cerraron detrás de él.
Fuente: Sploid
