Una madre de la ciudad Whitley Bay, en el Reino Unido, dio a conocer esta semana la trágica historia de su hijo de 18 años, quien murió a causa de su adicción a la comida chatarra y a los videojuegos. El muchacho había sido diagnosticado como obeso a los 13.Shaun Appleby murió el 26 de febrero de este año, cuando pesaba alrededor de 100 kilos, reveló su madre, Satish, al sitio Chronicle Live de Newcastle, Inglaterra. El muchacho llegó a pesar 124 kilos cuando tenía 17.
"La perdición de Shaun fueron las papas fritas, la gaseosa, las hamburguesas, el pollo frito y las pizzas", aseguró su mamá.
Adicto a la comida rápida y la play: murió a los 18 con 125 kilos
