Las vacas que sufren los rigores del sofocante verano helvético reciben ayuda de un aliado inesperado: el ejército suizo.Los soldados recibieron órdenes para ayudar a las vacas del extremo occidental del país a refrescarse durante ola de calor que dura una semana. El portavoz del ejército, Urs Mueller, afirmó que están construyendo ocho presas artificiales en las montañas Jura para proporcionar agua potable a los animales.