Muchos usuarios de movilidad sostenible temen que encender el aire acondicionado durante el verano reduzca drásticamente la autonomía. Sin embargo, un estudio reciente realizado por la empresa Geotab indica que el factor determinante en el gasto de energía es la velocidad. Conducir un auto eléctrico a ritmos elevados exige un esfuerzo superior al motor para vencer la resistencia del viento, lo cual consume la batería con mayor rapidez que cualquier sistema de climatización.
Guía: esto es lo que más batería gasta en tu auto eléctrico
La velocidad afecta la autonomía de un vehículo eléctrico mucho más que el uso del aire acondicionado durante los días de calor intenso

El alcance de los autos eléctricos varía por muchos factores: la velocidad y el aire acondicionado están entre ellos.
El análisis de millones de trayectos demuestra que el auto consume energía de manera muy eficiente en entornos urbanos. En la ciudad, el uso de frenos constantes permite recuperar carga, lo que mitiga el consumo de los accesorios internos. En cambio, durante viajes por carretera, la aerodinámica juega un papel crucial. Un vehículo eléctrico puede perder casi el 40% de su alcance si circula a ritmos de autopista en comparación con velocidades moderadas.
La incidencia real de la conducción
Los datos obtenidos tras analizar miles de furgonetas y sedanes eléctricos muestran patrones claros sobre el consumo. Mientras que el aire acondicionado apenas resta unos kilómetros de autonomía por hora, acelerar de 80 a 110 kilómetros por hora provoca una caída notable en la capacidad de llegada. La eficiencia del vehículo eléctrico disminuye conforme el conductor pisa el pedal derecho, independientemente de la temperatura exterior que marque el termómetro.
Recomendadas
Para un auto promedio con batería de 65 kWh, mantener un ritmo constante y moderado garantiza un viaje más largo sin paradas técnicas. El estudio de Geotab resalta que, incluso en días con temperaturas de 30 grados, el sistema de enfriamiento del habitáculo es sumamente eficaz. El gasto energético de enfriar el interior no supone un problema crítico para los modelos modernos actuales.
Estrategias útiles para ahorrar energía
Existen formas de optimizar el rendimiento sin sacrificar el confort térmico de los pasajeros. Una técnica eficaz consiste en enfriar el habitáculo mientras el vehículo eléctrico todavía permanece enchufado a la red. Al realizar este proceso antes de partir, el sistema utiliza energía de la casa o del cargador público en lugar de extraerla directamente de la batería principal durante el trayecto.
Circular con suavidad también ayuda a reducir el gasto total en cada desplazamiento. Evitar aceleraciones bruscas permite que el auto mantenga un flujo de energía estable. Si el conductor elige estacionar en lugares con sombra o garajes subterráneos, el esfuerzo inicial del aire acondicionado será menor, preservando así la carga necesaria para completar el recorrido previsto sin contratiempos innecesarios.
El cuidado de la batería bajo el sol
La gestión de la carga también influye en la salud del sistema a largo plazo. Durante las jornadas más calurosas, conviene evitar las cargas rápidas si no son estrictamente necesarias. La combinación de altas temperaturas ambientales con la potencia de estos cargadores genera un estrés térmico adicional. Este factor, sumado a la alta velocidad en ruta, acelera el desgaste de los componentes químicos internos de la unidad de potencia.
En conclusión, el conductor tiene más control sobre la autonomía de lo que habitualmente se piensa. Ajustar el ritmo de marcha es la herramienta más potente para conservar la energía acumulada. Un auto bien gestionado ofrece prestaciones suficientes para trayectos largos, siempre que no se priorice la rapidez sobre la eficiencia aerodinámica del diseño original del fabricante.