Una cupé Renault Fuego 0km, prácticamente sin rodar y ¡sin patentar! fue encontrada en un galpón y dada a conocer por un sitio web que publicó sus fotos. El auto de color gris es uno de los motores más importantes que fabricó y comercializó la firma francesa en nuestro país. No te pierdas el estado y las características de esta unidad.
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El cuentakilólmetros de la Renault Fuego GTA MAX apenas marca 434 kilómetros. Aparentemente quedó guardada ¡sin patentar! durante décadas en un viejo galpón. Se trata del hallazgo de un vehículo que supo ser de los más deseados del mercado y que protagonizó una inolvidable rivalidad con otro clásico: el Sierra XR4, competencia que incluso llegó a las pistas.
El particular descubrimiento llegó de la mano de @volkshop_argentina hace unos meses. La historia cuenta que alguien que compró un auto 0 kilómetro durante los '80, por razones desconocidas nunca llegó a recorrer ni 500 kilómetro. Y como se dijo, ni siquiera realizó el trámite de patentamiento. Esta unidad tranquilamente podría estar exhibida en un museo de clásicos de Renault.
La GTA Max fue una de las últimas que se fabricaron de la cupé Renault Fuego. Además, debido al paso de los años el automotor fue víctima del robo de algunas partes, algo que lamentablemente suele suceder cuando un auto queda guardado sin recibir el cuidado que se merece.
La historia de la coupé Fuego en Argentina
La cupé Renault Fuego fue un desarrollo sobre la base del Renault 18 y llegó al país primero como importada. Luego, en 1982, comenzó su producción local en Santa Isabel. En su primera etapa contaba con un motor 2.0 de cuatro cilindros y 99 CV, que naturalmente heredaba del 18.
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Un dato curioso es que mientras su producción en Europa finalizó en 1985 (allá se llegaron a ofrecer versiones con motor diesel y hasta turboalimentadas), la Fuego continuó su carrera en el mercado nacional y durante los años siguientes presentó varias novedades y mejoras que animaron un poco su gama.
En el año 1988 salió a la venta la versión GTX equipada con un motor 2.2 que llegaba a 116 CV y se combinaba con una caja manual de cinco velocidades. A fines de ese año apareció en escena la versión GTA, que adoptaba un pequeño rediseño estético que le daba a la coupé un aspecto más moderno.
Esta rediseño incluía una pasada en limpio para la trompa y la cola, la incorporación de molduras laterales de color carrocería, sumado a la presencia de nuevas llantas de aleación y espejos y faros traseros nuevos. Los cambios funcionaron bien y le permitieron encarar los últimos años de vida comercial en nuestro país.
Sin embargo, el habitáculo no presentaba grandes cambios (había modificado el tablero en la serie anterior), más allá de las butacas de nuevo diseño tapizadas en tela (el cuero era opcional). Dentro del equipamiento se destacaba la presencia de apertura a distancia de puertas con telecomando infrarrojo, computadora de a bordo y comando satelital del equipo de audio.






