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La DGE le alquiló un establecimiento al Arzobispado, al lado de la Catedral de Loreto, para mudar ahí al colegio.

Después de 20 días, la escuela Bombal tendrá clases otra vez

Los más de 500 alumnos de la escuela 1-272 Domingo Bombal en capital volverán a tener clases recién este miércoles o jueves, luego de estar casi 20 días sin actividad escolar tras las intensas de abril que obligaron a la clausura del establecimiento. La Dirección General de Escuelas () alquiló un edificio que pertenece al Arzobispado en la Catedral Nuestra Señora de Loreto, a una cuadra de la escuela.

El agua de las lluvias de la tormenta del 19 de abril se filtró por el techo de la escuela y provocó un cortocircuito que dejó a todo el establecimiento sin electricidad. Eso casi causó un incendio y que no pudiesen usarse los baños dado que no se podía bombear agua. Así, ese mismo día improvisaron una mudanza de los alumnos a escuelas vecinas o algunos papás los fueron a buscar. Desde ese momento, los 536 estudiantes del Nivel Primario y los 97 del jardín están sin clases.

La solución se demoró casi 20 días en llegar, dado que la DGE tuvo que buscar y alquilar otro edificio. Ayer las maestras y directivos de la escuela primaria ubicada en la esquina de Lavalle y Montecaseros ayudaban en la mudanza del mobiliario de la escuela. Ellas mismas subieron sillas y mesas hasta el primer piso del nuevo edificio, en José Federico Moreno 1318, frente a la plaza Sarmiento, donde la escuela ocupará aulas del Arzobispado en las que funcionaba el instituto de ciencias religiosas Pablo VI.

Laura Fernández, directora del establecimiento, contó que en estos días en los que los chicos no tuvieron clases les dieron cuadernos de tareas de Lengua y Matemática para que ejercitaran en sus casas.

"No es cuestión de buscar un lugar y mudarse así nomás. No son las aulas ideales que teníamos en la escuela, sí reconocemos que es un edificio de 1930 y que tiene unos salones impresionantes", dijo la directora, quien agregó que tienen "dos biblioratos" con los reclamos pertinentes sobre el estado del edificio escolar, que tiene falencias desde hace años.

Gabriel Sciola, director general de Administración de la DGE, admitió que la situación "nos superó". "El edificio tiene una pared con alto riesgo de que se derrumbe, sabíamos que estaba en problemas y se agravó mucho más, y se tuvieron que suspender las clases. No tenemos una escuela satélite que ir moviendo cuando ocurren estas cosas, por eso se activan los mecanismos para tratar de alquilar", comentó. Le pagarán al Arzobispado $80.000 por mes por el alquiler de las instalaciones y el contrato es hasta fines de año.

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Repararán todo el sistema de desagües

Técnicamente lo que provocó la inundación de la escuela Bombal y la consecuente falla en los cortocircuitos eléctricos no fue que los techos estuvieran rotos sino que los desagües pluviales están todos tapados y el agua se filtró hacia las paredes del lado interno.

Emilio Pastorino, subdirector de Mantenimiento del Ministerio de Infraestructura, explicó que esas canaletas "no tienen ningún acceso fácil, nunca nadie los limpió, se han terminado tapando y no se pueden destapar así como están, no hay forma de recuperarlos. Se llenan de agua y se mete bajo el techo y se mojan las instalaciones eléctricas".

Para repararlos llamarán a licitación por más de $1 millón y las obras no estarán listas antes del final del año lectivo, por lo que los chicos deberán terminar el ciclo en la escuela alquilada.

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Luis Amieva / Diario UNO.
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Luis Amieva / Diario UNO.

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