Educación

Alerta en Educación Superior: cada vez más padres reclaman por las notas de sus hijos

Las autoridades de las carreras terciarias ponen límites a la intromisión de los padres que se inmiscuyen en las trayectorias de alumnos mayores de edad

En los institutos de Educación Superior de Mendoza se detecta un fenómeno creciente: padres que intervienen directamente en los reclamos académicos de sus hijos, incluso cuando estos ya son mayores de edad y cursan carreras terciarias o universitarias.

Esta intromisión de los padres fue advertida por autoridades del sistema de Dirección General de Escuelas de Mendoza (DGE), desde donde señalan que en los últimos dos años comenzaron a registrarse cada vez más casos de familias que se presentan en institutos o envían notas formales para cuestionar calificaciones, cambios de planes de estudio o situaciones académicas vinculadas a los estudiantes.

Desde el área de Educación Superior de Mendoza explican que el sistema trabaja con personas adultas, ya que los estudiantes que ingresan a carreras terciarias tienen, en su gran mayoría, más de 18 años. Sin embargo, en distintos institutos comenzaron a aparecer situaciones en las que son los padres quienes se acercan a hablar con docentes, coordinadores de carrera o autoridades institucionales para reclamar en nombre de sus hijos.

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Los estudiantes que cursan carreras a nivel terciario o universitario tienen por lo general más de 18 años.

Los estudiantes que cursan carreras a nivel terciario o universitario tienen por lo general más de 18 años.

“Educación Superior tiene la particularidad de que trabaja con adultos, pero lo que hemos empezado a ver es que cada vez hay más padres que quieren intervenir en los asuntos académicos de sus hijos”, reconoció la titular del área, Mariela Ramos, en una charla con Diario UNO.

Reclamos por notas y prácticas profesionales

Ramos detalló que la mayoría de los casos se vincula con desacuerdos por calificaciones finales, especialmente en instancias clave como prácticas profesionales o evaluaciones finales de carrera.

También se registran reclamos vinculados con cambios en los planes de estudio, cuando los estudiantes deben adaptarse a nuevos diseños curriculares. En algunos casos, las familias interpretan estas modificaciones como decisiones arbitrarias o personalizadas, cuando en realidad responden a normativas del sistema educativo.

Rectores y coordinadores de carreras señalaron que estos planteos suelen escalar hasta las autoridades provinciales. Incluso se han recibido correos electrónicos dirigidos a la Dirección de Educación Superior que no son enviados por los estudiantes, sino por sus padres. Algo que alarma en los institutos que ofrecen carreras técnicas gratuitas.

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Mariela Ramos, directora de Educación Superior.

Mariela Ramos, directora de Educación Superior.

Límites legales para la intervención familiar

Frente a estas situaciones, los equipos directivos de los institutos realizaron reuniones internas para definir cómo actuar ante este tipo de reclamos.

Desde el punto de vista legal, la normativa es clara: al tratarse de estudiantes adultos, las instituciones no pueden brindar información académica a terceros sin autorización expresa.

“Como son adultos, no podemos dar información a los padres sin el consentimiento del estudiante. Siempre tiene que ser la propia persona quien solicite o gestione cualquier trámite”, explicaron desde el sistema.

En los casos en que un estudiante no pueda realizar un trámite personalmente, sí existe la posibilidad de delegar la gestión a otra persona mediante una autorización formal.

Episodios de tensión

Aunque las autoridades aclararon que todavía no se trata de un problema generalizado, reconocen que el fenómeno encendió una “luz amarilla” dentro del sistema educativo.

En algunos institutos ya se registraron situaciones de fuerte tensión. Uno de los episodios mencionados ocurrió cuando una familia se presentó junto a un abogado para reclamar por la calificación final de una práctica profesional.

También se detectó una creciente participación de los padres en instancias administrativas que históricamente realizaban los propios estudiantes, como los procesos de inscripción o consultas académicas.

“Todavía no podemos decir que sea un problema estructural, pero sí empezamos a ver señales de que está ocurriendo con más frecuencia”, consideró Ramos.

El caso de la Universidad de Granada que se hizo viral

En octubre de 2025, la Universidad de Granada y la de Oviedo en España tuvieron que poner carteles para frenar las quejas de los padres, que ya traspasaron el primario y el secundario y ahora, de forma insólita, se metieron en las aulas de la universidad.

Los especialistas definen esta tendencia en las familias como los "padres helicóptero" -un concepto que proviene de la sociología-; adultos que se mantienen sobrevolando sobre sus hijos, pendientes de las calificaciones e interviniendo cuando surge alguna dificultad. Lejos de acompañarlos en una mayor madurez e independencia, fomentan una juventud aniñada.

Mensaje viral- Universidad de Granada

El problema generó todo un debate en España y la prensa por una avanzada de los padres en temas académicos de adultos.

"Querido alumno soluciona tus propios problemas y no mandes a tu papá y mamá. Recuerda, la mayoría de edad en España es a los 18", escribió el vicedecano de la Universidad de Granada con la imagen del cartel que se pegó en las paredes de esa Casa de Estudios.

Un cambio cultural

Especialistas del ámbito educativo interpretan este fenómeno como parte de un cambio cultural más amplio, en el que algunos padres continúan involucrándose activamente en la trayectoria educativa de sus hijos incluso cuando estos ya transitan estudios superiores.

Sin embargo, desde las instituciones recuerdan que la educación superior implica también un proceso de autonomía y responsabilidad individual por parte de los estudiantes, quienes deben gestionar sus propios recorridos académicos. Lo hacen en virtud de la formación de futuros profesionales que deberán enfrentarse a un sinnúmero de desafíos en su trabajo.