Mendoza Jueves, 30 de noviembre de 2017

Ciclistas, a ponerse casco

Llevar protección en la cabeza tiene que convertirse en una costumbre para quienes anden en bici.

La nueva Ley de Tránsito, aprobada por mayoría el martes en la Cámara de Senadores de Mendoza, tiene algunas particularidades que merecen una reflexión.

Aunque se trata de una iniciativa que apunta fundamentalmente a lograr una -en teoría- mayor seguridad vial, sorprendió que sólo contara con el aval del oficialismo. No obstante, los sectores opositores tienen sus razones.

Por el lado del justicialismo, Patricia Fadel explicó que su bloque no acompaña este proyecto del Ejecutivo, ya que entiende que Mendoza tiene la obligación de que se cumpla con la Ley de Tránsito nacional y no los municipios, por lo que consideran la propuesta como inconstitucional. Por el lado de la izquierda, Noelia Barbeito opinó que para el FIT el único fin de la iniciativa oficialista es recaudar. Por eso la votaron en contra.

Podrá o no disentirse con las posiciones contrarias expuestas en la sesión de Senadores, pero lo que no se podrá es no destacar algunos aspectos de la norma finalmente aprobada. Por ejemplo, el de la obligatoriedad de usar casco para quienes circulan en bicicleta. No sólo eso: también tendrán que utilizar en sus bicis, luces blancas adelante y luces rojas detrás.

Más de un usuario de bicicletas, seguramente, estará molesto y argumentará que no es cómodo llevar un casco en la cabeza. Y agregará que encima tendrá que afrontar un gasto más porque al casco no lo regalan, obviamente.

Pasó en todas las ciudades en las que comenzó a ser obligatorio su uso. Al principio, hubo resistencia, pero luego se hizo costumbre, como sucedió con los motociclistas y como pasó también hace más de dos décadas, con los corredores de bicicletas que en Mendoza se negaban a llevarlo y eran sancionados. Hoy es imposible siquiera pensar que un pedalista va a competir sin casco.

En síntesis, molestias e incomodidades al margen, que sea obligatorio que los que circulan en bici lleven protegida la cabeza, está muy lejos de ser un despropósito. No hace falta describir todos los peligros a los que se expone quien se cae de un rodado o sufre algún accidente. A veces son simples raspones, pero en otras ocasiones son golpes fuertes contra el piso, o un auto, o una moto, o una acequia o una baranda.

El casco y las luces son protecciones, claramente. Habrá que acostumbrarse.

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